El aumento del caudal del río San Juan proyectado para el próximo año genera expectativas, pero los productores vitícolas mantienen sus reservas tras los desaciertos en pronósticos anteriores.
En los últimos dos años, el pronóstico hídrico ha sido un tema crucial para el sector productivo de San Juan, particularmente para los miembros de la Mesa Vitícola. Con la agricultura y la viticultura profundamente ligadas a la disponibilidad del agua, los informes presentados por el Programa Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas (PGICH) de la Universidad Nacional de San Juan, dirigido por el Dr. Oscar Dölling, han generado tanto esperanza como controversia. A continuación, se presenta un análisis comparativo de los pronósticos hídricos 2023/2024 y 2024/2025, teniendo en cuenta las opiniones de los viticultores locales.
Pronóstico hídrico 2023/2024: Desaciertos y frustración en el sector productivo
El ciclo 2023/2024 trajo consigo uno de los pronósticos más pesimistas de los últimos años. En septiembre de 2023, el equipo del Dr. Dölling estimó que el río San Juan tendría un derrame anual de 767 hectómetros cúbicos, con un rango máximo de 876 y un mínimo de 657 hm³. Las proyecciones, compartidas por la Dirección de Hidráulica, auguraban un período seco para San Juan. Sin embargo, la realidad mostró que el escurrimiento superó ampliamente las expectativas, alcanzando los 1.009 hectómetros cúbicos, un 35% más de lo previsto.
Este error significativo generó dudas entre los productores, quienes criticaron la metodología empleada y la falta de precisión en las estimaciones. Algunos miembros de la Mesa Vitícola, cuya producción depende directamente de la gestión hídrica, no ocultaron su frustración. “El PGICH dijo que escurriría 767 hectómetros y bajaron 1.009<; pequeña diferencia”, expresó uno de los productores. El malestar radica no solo en la inexactitud del pronóstico, sino también en lo que consideran una postura tendenciosa de Dölling en sus declaraciones, donde denigra al sector agrícola al culparlos por la gestión ineficiente del agua.
Pronóstico hídrico 2024/2025: Mejora esperada, pero con reservas
En contraste, el pronóstico para el ciclo 2024/2025 parece mucho más alentador. Según el informe dado a conocer el pasado 30 de septiembre, se espera un escurrimiento de 1.283 hectómetros cúbicos, un 27% más que en el ciclo anterior. Este aumento responde, en gran parte, a una mayor acumulación de nieve en la cordillera de los Andes, lo que generaría un mayor caudal en el río San Juan. Dölling subrayó públicamente que este volumen podría representar el mayor en los últimos siete años.
No obstante, pese al optimismo generado por estos números, los miembros de la Mesa Vitícola siguen escépticos. Para ellos, el error del pronóstico anterior aún pesa en el ánimo del sector. “El PGICH lleva dos pronósticos con un grueso margen de error; no es un desacierto sobre el rango del 5%, sino que ha alcanzado hasta un 40%”, señaló uno de los viticultores. Además, cuestionan la insistencia de Dölling en llenar los embalses de manera apresurada, ya que consideran que esto podría poner en riesgo la producción agrícola si el agua no se gestiona adecuadamente.
La gestión del agua: Un punto crítico de desacuerdo
Un tema recurrente en las críticas hacia el informe del Pronóstico Hídrico es su enfoque hacia la gestión del agua. Los productores sienten que el experto pone demasiado énfasis en la necesidad de ahorrar agua para llenar los embalses, pero sin considerar las urgencias inmediatas del sector agrícola. “Si no tenemos producción este año, en el que sigue sobrará agua”, señaló un miembro de la Mesa Vitícola, haciendo alusión a la importancia de equilibrar el uso del agua entre la producción y la reserva en los diques.
A pesar de las diferencias, tanto Dölling como los productores coinciden en la necesidad de una gestión hídrica eficiente y sostenible a largo plazo. Sin embargo, los productores insisten en que sus derechos de riego deben ser respetados, y que la solución no pasa únicamente por restricciones en el uso del agua, sino por una planificación que contemple las necesidades de todos los sectores.
Los miembros de la Mesa Vitícola continúan abogando por un enfoque más equilibrado que garantice tanto la producción como la sostenibilidad de los recursos hídricos en el futuro. Además, apelan a la activa determinación del Departamento de Hidráulica para planificar y ejecutar un sistema de distribución que sea confiable y eficiente; sin él seguirán las discusiones inocuas, perdiendo tiempo y producción en la Provincia.