A pesar de los intentos desde la esfera mendocina, representantes del sector vitivinícola sanjuanino pudieron defender la pauta diversificadora.
El acuerdo de diversificación vitivinícola ha cumplido su cometido en esta vendimia 2023, es decir, la búsqueda de un equilibrio en los stocks destinando parte de la uva a mosto, pasas, uva en fresco, vinos de baja graduación alcohólica, vinagre, entre otros. Pese a los intentos de abrir el juego a favor de un sector, mayoritariamente mendocino, que busca encauzar los precios en el mercado interno, se pautó un 12% entre ambas provincias.
En el mes de febrero y tras conocerse el pronóstico de cosecha emitido por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en el que se indica una merma de 21% a nivel nacional, desde el Gobierno de Mendoza expresaron la necesidad de reducir a cero el porcentaje de uva destinada a mosto, dado que no es un mercado de incidencia para aquellos.
La puja de representantes del sector vitivinícola mantuvo en foco la naturaleza original del acuerdo que, si bien no son los porcentajes solicitados, este 12% significa una gran noticia para San Juan. Se puede entender en estos términos, ya que la Provincia consigna un 50% de uva a la producción de mosto, que mayoritariamente se destina a exportación. En favor de los productores sanjuaninos, los mosteros representan mejores condiciones de venta que el sector del vino. Además, con esta medida se preserva la calidad de los productos finales, es decir, se salvaguarda la necesidad de restringir del mercado interno un vino con muy bajos atributos que dañe el equilibrio final de los precios dentro de la industria.
A pesar de que desde la Mesa Vitícola de San Juan expresamos ante autoridades provinciales la necesidad de establecer un 16% de pauta diversificadora, consideramos que el porcentaje establecido constituye una escucha a nuestros reclamos.