
La Mesa Vitícola de San Juan realizó el pasado lunes 5 de octubre una reunión ampliada que contó con una nutrida participación de productores vitivinícolas de distintos puntos de la provincia. El encuentro dejó un diagnóstico contundente: frente a una actividad golpeada por las heladas, los bajos precios y los elevados costos de producción, los productores cuestionaron la falta de previsión y planificación estatal y reclamaron medidas urgentes para evitar que la crisis continúe profundizándose.
Uno de los principales temas abordados fue la gravísima situación coyuntural que atraviesa el sector como consecuencia de los daños ocasionados por las heladas de septiembre, a los que se suman precios de la uva que los productores calificaron como irrisorios frente a los costos necesarios para sostener la actividad.
La combinación de ambos factores configura un escenario sumamente peligroso no solamente para el productor, sino también para las numerosas familias que dependen directa e indirectamente de la vitivinicultura. El impacto resulta particularmente preocupante en las comunidades alejadas de la capital provincial, donde la producción constituye, en muchos casos, una de las principales fuentes de ingresos.
Un diagnóstico unánime: falta de previsión, planificación y escucha
La reunión permitió discutir diferentes posiciones y alcanzar consensos sobre la gravedad de la situación y los pasos que deben darse para enfrentarla. El encuentro contó, además, con una importante y necesaria participación de mujeres productoras, que aportaron sus perspectivas al debate y a la construcción de las propuestas.
A partir del intercambio se definieron una serie de puntos para atender de manera urgente la coyuntura y comenzar, al mismo tiempo, a trabajar sobre soluciones estructurales de mediano y largo plazo.
El diagnóstico consensuado por los productores fue contundente: existe una falta de previsión y planificación a tiempo por parte del Estado, acompañada por una actitud que el sector calificó como de soberbia y falta de escucha hacia el sector privado, que es quien enfrenta diariamente los riesgos y costos de producir.
También se cuestionó la ausencia de políticas públicas, tanto desde los poderes Ejecutivo y Legislativo provinciales como nacionales, que respondan adecuadamente a las necesidades concretas de las economías regionales.
Frente a esta situación, los productores coincidieron en que las propuestas deben surgir desde las bases, es decir, desde el propio sector productivo, para luego ser presentadas y exigidas a quienes actualmente tienen la responsabilidad de discutirlas, consensuarlas y ejecutarlas.
“No pedimos dádivas”: herramientas para producir y competir
Durante el encuentro se dejó expresamente establecido que el reclamo del sector no consiste en pedir dádivas ni limosnas al Estado. Lo que se exige son herramientas financieras que permitan atravesar la actual emergencia agropecuaria y evitar que productores que han sido severamente afectados queden fuera de la actividad.
Pero superar la coyuntura no resulta suficiente. Los productores reclamaron avanzar paralelamente en medidas estructurales que permitan devolverle competitividad a la vitivinicultura sanjuanina y colocarla, al menos, en condiciones similares a las que enfrenta la producción en otros lugares del mundo.
Entre los puntos planteados se encuentran la necesidad de contar con leyes laborales acordes a las características propias de la actividad, reducir los elevados costos de los fletes hacia los centros de consumo, garantizar la seguridad de la propiedad privada y disminuir el peso de los costos energéticos.
En este último punto volvió a aparecer un reclamo que la Mesa Vitícola viene sosteniendo: la eliminación del Cargo Único Municipal (CUM) incluido en las facturas eléctricas. Los productores cuestionaron por unanimidad que los municipios continúen cobrando este concepto, al considerar que representa un costo abusivo que recae directamente sobre la producción.
Agua: los productores cuestionan el coeficiente de distribución
La situación hídrica fue otro de los puntos centrales de la reunión. Los productores cuestionaron el actual coeficiente de distribución de agua y plantearon que, teniendo en cuenta la nieve acumulada durante la temporada, debería distribuirse un coeficiente mayor que permita responder adecuadamente a la demanda hídrica de los cultivos.
La disponibilidad insuficiente de agua superficial obliga a numerosos productores a recurrir a las perforaciones para sostener sus cultivos, con el consecuente gasto energético que implica poner en funcionamiento las bombas de extracción, un costo que en el actual contexto resulta cada vez más difícil de afrontar.
También se planteó la necesidad de erogar agua al río para contribuir paulatinamente a la recarga de los acuíferos y, al mismo tiempo, generar capacidad en los diques para recibir los escurrimientos esperados durante los meses de verano.
Las Juntas de Riego exigen que Hidráulica fundamente sus decisiones por escrito
Frente a estos planteos, durante la reunión se informaron los justificativos que hasta el momento ha expresado la Dirección de Hidráulica para sostener las decisiones adoptadas respecto de la distribución del recurso.
El primero de ellos es que, al día de la fecha, todavía no se cuenta con un pronóstico oficial de escurrimiento y, por lo tanto, tampoco está disponible el balance hídrico correspondiente al período 2026-2027.
El segundo justificativo de la Dirección de Hidráulica es que el caudal que actualmente ingresa por el río es inferior al volumen de agua que se está distribuyendo, por lo que el balance continúa siendo negativo. Según esta explicación, todavía no se habría alcanzado en los embalses la cota necesaria para poder amortiguar los grandes escurrimientos esperados durante el verano.
Precisamente frente a estas explicaciones, las Juntas de Riego solicitaron que la Dirección de Hidráulica presente estos fundamentos formalmente por escrito y con la firma de los responsables del organismo. El objetivo es contar con información técnica respaldada que permita explicar a los usuarios por qué se están tomando estas decisiones respecto de un recurso indispensable para sostener la producción.
Falta de operatividad y obras que no se ejecutan
Los cuestionamientos hacia la gestión hídrica no terminaron allí. Durante la reunión también se señaló una falta de operatividad en el área ejecutiva de Hidráulica para resolver cuestiones básicas y estructurales necesarias para garantizar una correcta distribución del agua en los distintos departamentos.
Entre los problemas señalados se encuentran la falta de mondas realizadas en tiempo y forma, necesidades de personal y obras de infraestructura y mantenimiento que requieren ejecución.
Los productores remarcaron además que, desde hace más de dos años, la recaudación de Hidráulica proveniente de los aportes que realizan los propios usuarios habría permitido cubrir los gastos básicos y generar recursos disponibles para inversión. Sin embargo, según lo planteado durante la reunión, esos recursos no se han traducido en todas las obras necesarias debido a lo que el sector denunció como falta de voluntad política para ejecutar las inversiones.
Ante esta situación, la Mesa Vitícola instó a todos los usuarios a involucrarse activamente en sus respectivas juntas de riego, exigir información y participar en las decisiones relacionadas con la administración de un recurso estratégico para la provincia.
Sin respuestas concretas, los productores tomarán medidas de acción
Como resultado de la reunión, se acordó terminar de definir los distintos puntos consensuados y presentarlos formalmente ante el Poder Ejecutivo y los legisladores provinciales y nacionales. El sector recurrirá a las instancias institucionales correspondientes, pero dejó en claro que esta presentación no puede convertirse en un nuevo reclamo sin respuestas ni ejecución.
Ya no alcanzan las promesas, las dilaciones ni las respuestas formales: se necesitan decisiones concretas y medidas efectivas que permitan sostener a quienes producen y a las familias que dependen de la actividad vitivinícola.
Si las autoridades no brindan respuestas concretas y no ejecutan las medidas necesarias, los productores tomarán medidas de acción para hacer oír sus reclamos. La instancia de diálogo institucional será priorizada, pero la falta de soluciones no será aceptada de manera pasiva.


